Con la nueva asignación a Bolivia de 230,1 millones ($us 326,4 millones) de Derechos Especiales de Giro (DEG) por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), las Reservas Internacionales Netas (RIN) se incrementarán hasta casi los $us 5.000 millones.

Bolivia cerró la gestión 2020 con un nivel de reservas del orden de los $us 5.276 millones, un 18,4% menos de lo registrado un año antes, cuando los fondos administrados por el Banco Central de Bolivia (BCB) llegaban a $us 6.468 millones.

Al 13 de agosto de este año, las RIN sumaban $us 4.695 millones, monto menor en 51 millones a los 4.746 millones reportados al 31 de julio, según datos oficiales.

El presidente del BCB, Edwin Rojas Ulo, informó ayer que la asignación del Fondo Monetario fue a incrementar las reservas internacionales que ahora, al 23 de agosto, llegan a $us 4.940 millones.

“Los DEG son asignaciones que realiza el FMI por la decisión de sus gobernadores (a los países miembros, entre ellos Bolivia), no comprometen rentas del Estado, no es una línea de financiamiento (como el crédito gestionado en el gobierno de Jeanine Áñez)”, explicó Rojas en conferencia de prensa.

Descartó que estos recursos tengan alguna similitud con la línea de crédito solicitada por el gobierno transitorio de Áñez, que condicionaba y comprometía las rentas del Estado boliviano.

Por decisión de la administración del presidente Luis Arce, en febrero se devolvió al organismo financiero internacional el crédito de $us 346,7 millones concedido a Bolivia en el gobierno de Áñez.

El crédito no pasó por la aprobación de la Asamblea Legislativa y, a pesar del poco tiempo de concretarse, el Estado tuvo que pagar $us 24,3 millones adicionales, 19,6 millones por variación cambiaria y $us 4,7 millones producto de comisiones a intereses. Hay un juicio de responsabilidades en curso contra Áñez por este crédito.

ANTECEDENTES.

No es la primera vez que Bolivia recibe una asignación de DEG del FMI. En 2009 el organismo internacional le asignó 137,4 millones, que, sumados a los 26,7 millones ya existentes en el ente emisor, el monto subió hasta los 164,1 millones.

Creados en 1969 para complementar las reservas oficiales de los países miembros, los DEG no suponen una moneda ni un crédito frente al FMI. Su valor se basa en una canasta de cinco monedas: dólar de EEUU, euro, libra esterlina, renminbi chino y yen japonés.

Una vez emitidos, los DEG se pueden utilizar como moneda de reserva que estabiliza el valor de la moneda nacional o se pueden convertir en monedas más fuertes para financiar inversiones.

La mayor asignación de DEG hasta ahora había sido en agosto de 2009, cuando se distribuyeron unos $us 250.000 millones para paliar la crisis financiera mundial. Antes, el FMI había distribuido DEG dos veces: en 1970-72 y en 1979-81.

Qué es un DEG

* Creación. El DEG es un activo de reserva internacional creado en 1969 por el FMI para complementar las reservas oficiales de los países miembros.
* Divisas. El valor del DEG se basa en una cesta de cinco monedas: el dólar de Estados Unidos; el euro; el renminbi chino; el yen japonés y la libra esterlina.
* Canje. El DEG no es ni una moneda ni un crédito frente al FMI. Más bien representa un derecho potencial frente a las monedas de libre uso de los países miembros del FMI. El DEG se puede canjear por monedas de libre uso.
* Reserva. El DEG fue creado como una reserva internacional complementaria en el contexto del sistema de paridades fijas de Bretton Woods. El Convenio Constitutivo determina que en ciertas condiciones el FMI puede asignar DEG a sus miembros para complementar sus activos de reserva.
* Pandemia. La nueva asignación es para ayudar a los países miembros a hacer frente al impacto de la pandemia del COVID-19
Un crédito no es lo mismo que una asignación
A diferencia del crédito solicitado en 2019 por el gobierno de la entonces presidenta Jeanine Áñez, y que fue devuelto en febrero de este año por la actual administración, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo el lunes una nueva asignación de 456.000 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) a los 190 países miembros, entre ellos Bolivia, que recibió 230,1 millones.

El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas, explicó ayer en rueda de prensa que la asignación a Bolivia de 230,1 millones de DEG, que equivale a $us 326,4 millones,  no “comprometen las rentas del Estado”, porque se trata de una asignación y no de una línea de financiamiento.

El 17 de abril de 2020, el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó la solicitud de asistencia financiera de emergencia de Bolivia de aproximadamente $us 327 millones (DEG 240,1 millones, 100 por ciento de la cuota) en virtud del Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) para ayudar al país a enfrentar necesidades de balanza de pagos derivada del COVID-19, respaldar los gastos médicos necesarios y medidas de ayuda para proteger el bienestar de la población.

En otras palabras, el gobierno transitorio contrajo el crédito con el FMI con el respaldo de los 240,1 millones de DEG que se tenía en las Reservas Internacionales Netas. El préstamo, que debía ser devuelto en un plazo de cinco años, resultó ser oneroso por la variación cambiaria y las comisiones e intereses.

El presidente del BCB dijo que esa línea de crédito, “solicitada por las autoridades del gobierno de facto”, fue devuelta porque incumplía con la normativa nacional.